• Las viviendas turísticas generan una derrama económica estimada en 679 millones de pesos al año por la adquisición de bienes y servicios.
  • Por cada peso gastado en una vivienda turística, los visitantes destinan aproximadamente 4 pesos adicionales en las comunidades donde se hospedan.

Ciudad de México, 13 de mayo de 2026.- Sean Cázares Ahearne, Director General de la Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas (AMVITUR), afirmó que el organismo impulsa una estrategia de hospitalidad moderna y coordinada rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, destacando que las viviendas turísticas pueden convertirse en un vehículo para que la derrama económica y los beneficios de este megaevento permanezcan en las comunidades locales bajo el concepto #LaCopaSeQuedaAquí.

La asociación señaló que México enfrentará una demanda extraordinaria de hospedaje durante el Mundial, particularmente en la Ciudad de México, por lo que considera fundamental aprovechar toda la cadena de hospitalidad disponible para fortalecer la experiencia de las y los visitantes.

“Las viviendas turísticas permitirán que la experiencia del Mundial no se concentre únicamente en corredores turísticos tradicionales. La derrama económica de las viviendas turísticas llegará a cafeterías, mercados, comercios y servicios de distintos barrios y comunidades. Ahí es donde #LaCopaSeQuedaAquí”, señaló AMVITUR.

“Las viviendas turísticas generan una derrama económica estimada en 679 millones de pesos al año por la adquisición de bienes y servicios, al tiempo que impulsan un modelo de turismo más integrado con las comunidades locales. A diferencia del hospedaje tradicional, las viviendas turísticas no cuentan con servicios internos como restaurantes, cafeterías o tiendas locales, lo que motiva a las y los huéspedes a consumir en negocios de barrio. Esto genera que por cada peso gastado en una vivienda turística, los visitantes destinen aproximadamente cuatro pesos adicionales a actividades de ocio, compras, alimentos, restaurantes y transporte, fortaleciendo así la economía de las comunidades donde se hospedan”, señaló Sean Cázares Ahearne.

El Director General de la organización destacó que AMVITUR tiene una estrategia para que los anfitriones brinden recomendaciones a los huéspedes para que consuman localmente durante este megaevento, lo cual generará beneficios económicos al incrementar el gasto en comunidades que tradicionalmente quedan fuera de los corredores hoteleros convencionales. “Esto permitirá que pequeños comercios, restaurantes, servicios y economías de barrio también participen en la derrama turística generada por eventos globales como el Mundial”, destacó el directivo de AMVITUR.

Adicionalmente, AMVITUR cuenta con una agenda de trabajo conjunta con autoridades del Gobierno de la Ciudad de México, el Congreso capitalino, la Secretaría de Turismo local y las áreas vinculadas con planeación urbana, protección civil y desarrollo económico, con el fin de fortalecer la participación del sector en la cadena económica y social de la ciudad. Ha participado en foros de diálogo; ha presentado análisis de datos del sector y propuestas técnicas.

Entre ellas destaca el Registro Único de Hospitalidad (RUH), una plataforma pública que permitiría identificar quién opera las Viviendas Turísticas, bajo qué modalidad, en qué zonas de la ciudad y con qué nivel de cumplimiento normativo y fiscal.

Como parte de su estrategia, la asociación también impulsa estándares de profesionalización en temas de seguridad, protección civil, convivencia vecinal, transparencia fiscal, atención al huésped y operación responsable. Con ello, AMVITUR demuestra su rol como actor responsable en una cadena de valor que genera derrama económica, fortalece el empleo, amplía la oferta de hospedaje y permite que más familias participen de los beneficios del turismo.

El Director General de AMVITUR también subrayó la importancia de fortalecer espacios de diálogo permanente con anfitriones y operadores locales, al considerar que quienes participan diariamente en la asociación cuentan con experiencia valiosa para construir políticas públicas más efectivas, sostenibles y alineadas con las necesidades reales de las comunidades.

Finalmente, la asociación reiteró que el reto hacia 2026 no solo es recibir visitantes, sino generar un legado económico y turístico duradero para México, donde los beneficios del Mundial permanezcan en las colonias, los barrios y las comunidades que forman parte de la experiencia de hospitalidad del país.