En ese contexto, México —segundo destino en el continente después de Estados Unidos— reportó un incremento del 6% en el número de visitantes internacionales durante los primeros once meses de 2025, cifra superior al promedio mundial
Recientemente la Organización Mundial del Turismo (OMT) publicó su más reciente Barómetro sobre Turismo Mundial, informe que destaca los resultados del sector durante 2025 y sus perspectivas para 2026. El reporte confirma una tendencia alentadora: las llegadas internacionales a nivel global crecieron un 4% el año pasado y, para 2026, se prevé un aumento adicional de la misma magnitud. Además, el organismo prevé que la demanda se mantendrá sólida gracias a una conectividad aérea fortalecida, por un incremento del 4.7% en asientos disponibles, y mercados emergentes que muestran un mayor dinamismo en viajes al exterior.
En ese contexto, México —segundo destino en el continente después de Estados Unidos— reportó un incremento del 6% en el número de visitantes internacionales durante los primeros once meses de 2025, cifra superior al promedio mundial. Este no es un dato menor: es una señal clara de que el país mantiene su liderazgo y atractivo en un sector altamente exigente. Sin duda, el Mundial de la FIFA será un punto de inflexión para el turismo en nuestro país, pero también exige entenderlo como el punto de partida del inminente fortalecimiento del sector en los años posteriores.
México no compite únicamente por volumen; compite por calidad, por experiencia y por la capacidad de ofrecer valor. En este sentido, el propio informe anticipa un factor clave: en 2026 los turistas seguirán buscando “value for money”. Es decir, experiencias que combinen precio justo con altos estándares de servicio, hospitalidad y atención. Aquí es donde los operadores profesionales —actores centrales del ecosistema de viviendas turísticas— jugarán un papel determinante.
Cuando hablamos de profesionalización del sector, nos referimos a personas y empresas que operan con estándares claros, cumplimiento normativo, responsabilidad fiscal, gestión responsable y una visión de largo plazo. No importa si son propietarios directos del inmueble o si gestionan propiedades de terceros; lo que los distingue es su capacidad de garantizar calidad constante, desde protocolos de atención, mantenimiento y limpieza certificada hasta comunicación transparente con huéspedes y autoridades. Es por ello que los operadores profesionales se han convertido ya en un eslabón clave del ecosistema.
La tendencia internacional muestra que el viajero actual valora la flexibilidad y la personalización. Las viviendas turísticas permiten estancias familiares, viajes de grupo, visitas de larga duración e incluso fungir como escenario y alojamiento de filmaciones cinematográficas, mismas que cobrarán mayor relevancia en el contexto del reciente anuncio del plan de incentivos fiscales para la industria del cine, presentado por la Presidenta Claudia Sheinbaum. Pero para lograr esa flexibilidad, se requiere estructura. Sin operadores profesionales, la experiencia puede fragmentarse; con ellos, se consolida.
A este esfuerzo se suma un elemento adicional: los operadores profesionales no solo elevan el estándar del servicio, también generan trazabilidad y orden en el mercado. Al conformar inventario, implementar tecnología de gestión y mantener canales de comunicación permanentes con autoridades y comunidades, contribuyen a que la actividad sea medible, transparente y predecible.
La profesionalización también fortalece la reputación del destino. Cuando un visitante se encuentra con procesos claros de reservación, información verificada, atención oportuna y cumplimiento fiscal, se genera confianza y ésta es un activo estratégico en el turismo actual. De esta manera, los operadores profesionales funcionan como embajadores silenciosos del país.
Con la Copa Mundial de la FIFA a la vuelta de la esquina, el mundo pondrá los ojos en nuestro país, no solo por el fútbol, sino también por su capacidad de organización, hospitalidad y la calidad de su oferta. A través de las pantallas, las conversaciones y las anécdotas que surjan del evento, quienes no asistan a la justa mundialista tendrán una gran expectativa por visitar nuestro país en los próximos años. En AMVITUR tenemos la convicción de que las viviendas turísticas operadas de manera profesional —ya sea por dueños o por operadores especializados— representan una pieza estratégica para mantener la tendencia positiva que la OMT ya confirma.
El turista seguirá buscando valor por su dinero. México tiene la oportunidad de ofrecer el máximo valor con calidad, transparencia y profesionalismo. El crecimiento está sobre la mesa. La tarea, ahora, es gestionarlo con responsabilidad para que cada visitante encuentre siempre un país preparado, coordinado y orgulloso de su hospitalidad.
POR SEAN CÁZARES AHEARNE
DIRECTOR GENERAL DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE VIVIENDAS TURÍSTICAS (AMVITUR)

